Divino Salvador del Mundo


El Monumento al Divino Salvador del Mundo está localizado en la ciudad deSan Salvador, El Salvador. Es considerado símbolo nacional de este país.
La estructura, diseñada por el arquitecto José María Barahona Villaseñor, consiste en la figura de Cristo, patrón del país, sobre un globo terráqueo que a la vez está montado sobre un pedestal. En un principio la imagen estuvo en la tumba del Dr.Manuel Enrique Araujo, presidente de la república a principios del siglo XX. La familia del mandatario obsequió la imagen al arzobispo de San Salvador MonseñorLuis Chávez y González en ocasión de celebrarse el Primer Congreso Eucarístico Nacional en 1942. Fue develado el 26 de noviembre de ese año.
Debido al terremoto de 1986 la estatua cayó al suelo dañándose considerablemente. Fue reconstruida y puesta nuevamente en su lugar meses después con la campaña “Levantemos el alma salvadoreña”.1 Frente a este lugar, existe una estatua erigida en memoria de Óscar Arnulfo Romero. Por otro lado, desde esa zona, es costumbre iniciar la marcha de carrozas durante la celebración de las fiestas patronales de la ciudad.


La remodelación incluyó la renovación total de las aceras, los graderíos y el área de las banderas. La imagen de Cristo, colocada a unos 18 m de altura,2 también fue remozada con nueva pintura.
Para la restauración se solicitó la intervención de la Secretaría de Cultura de la Presidencia y de la Dirección Nacional de Patrimonio Cultural. Los restauradores encargados del proyecto fueron Carmen Beatriz Castillo y Willson Alfaro.
Los trabajos dieron inicio el 7 de junio de 2010 y fue inaugurada el 18 de noviembre de ese mismo año. El proyecto estuvo a cargo de Grupo Roble. Uno de los objetivos principales de la renovación, es convertir esta plaza en un ícono de Centroamérica y un referente capitalino.3 El monto total de la reparación del sitio ascedió a unos $ 300.000.2


Tras el origen de Las Pupusas


Indígenas de Ahuachapán ya las comían
Pobladores prehispánicos  inventaron las pupusas

Toda Mesoamérica comparte la cultura del maíz, y este plato es propio de la zona que ahora se conoce como El Salvador.

Son innegables las raíces precolombinas que tiene la pupusa. A raíz de las intenciones de Honduras de agenciarse el origen de dicha comida, surge la necesidad de indagar quiénes las crearon y dónde.

Según explica el antropólogo Ramón Rivera, director de la Escuela de Arte y Cultura de la Universidad Tecnológica, un cronista llamado Fray Bernardino de Sahagún, que vino a América con los españoles, ya cuenta en sus textos sobre la existencia de una comida de masa cocida, que se mezclaba con carne y con frijoles.

En un artículo publicado hace dos años en la primera edición de la revista de la Biblioteca Especializada del Museo de Antropología David J. Guzmán los autores señalan que la pupusa era parte de la dieta alimenticia de un asentamientos precolombinos en Ahuachapán.